REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MARACAY-ARAGUA
U.E.P. C.E.D.I
AÑO ESCOLAR: 2019-2020
CASTELLANO PRIMER AÑO
PROFESORA: Luly Narváez
TEMA 3: LOS GÉNEROS LITERARIOS
CLASE 10 DE LENGUA Y LITERATURA DE PRIMER AÑO
INSTRUCCIONES: A CONTINUACIÓN REALICE LA SIGUIENTE LECTURA: SOBRE "EL HELECHO Y EL BAMBÚ" SOLO PARA LEER Y REFLEXIONAR.
El helecho y el bambú
Empezaron
los problemas económicos y
luego éstos se trasladaron a la familia. Hasta el punto, que Kishiro entró
en una depresión. No era
capaz de ver la salida. Lo intentó todo, cambió la forma de su negocio, pero no
había manera… las cosas seguían sin funcionar.
Desesperado,
Kishiro atravesó el bosque en busca de ayuda, la de un anciano sabio que vivía
en una humilde casa de madera. Allí, el anciano escuchó muy atento las
lamentaciones y problemas de Kishiro, con un té caliente entre las manos.
Cuando Kishiro terminó de hablar, el sabio se levantó y le pidió que le
siguiera a la parte trasera de la casa.
La fábula
del helecho y el bambú:
El anciano maestro le mostró a Kishiro dos plantas que él mismo había plantado en
medio de una explanada: un helecho y un bambú. Entonces, le contó su historia:
Observa
estas plantas. El bambú ahora te parecerá muy alto y robusto. Pero hace años
llegué a pensar que nunca vería la luz. Verás, yo enterré unas semillas de
helecho y bambú al mismo tiempo. Me gustan las dos plantas y quería tenerlas en
mi jardín.
El helecho en seguida se dejó ver, con sus preciosas y brillantes hojas
verdes. Pero el bambú se negaba a asomar ni un poquito. Pasó un año y el
helecho seguía creciendo y extendiéndose, mientras que el bambú seguía sin
nacer. Y así estuve esperando, regándolo
igual, otro año más, y otro…
Y a los cinco años al fin apareció el bambú. Entonces comenzó a crecer y a crecer con rapidez. De pronto
alcanzó los 10 metros, luego 20… ¡y míralo ahora! ¡Es altísimo! Pero… ¿sabes
por qué tardó el bambú tanto en salir al exterior?
Kishiro
pensó un rato, pero no pudo dar con la respuesta.
– La verdad
es que no se me ocurre nada…
– Porque el bambú estuvo cinco años dedicándose a
fortalecer su raíz. Para poder crecer luego tanto, necesitaba tener una raíz grande y fuerte. Por eso tardó tanto en crecer.
La
enseñanza que la fábula del helecho y el bambú quería transmitir:
El anciano
contempló el rostro asombrado de Kishiro. Se dio cuenta de que al fin comenzaba
a entender el mensaje, y continuó con su enseñanza, regalándole todas estas
reflexiones:
– Tanto el helecho como el bambú tienen un cometido diferente, y ambos son necesarios en el bosque.
– nunca te arrepientas de nada en tu vida, porque los días buenos te dan
felicidad, pero los malos, te dan experiencia.
– La
felicidad te mantiene dulce, los intentos fallidos te fortalecen, las
desgracias te hacen más humano, las caídas te mantienen humilde y el éxito te
ofrecerá brillo.
Recuerda,
Kishiro: si no consigues aun lo que buscas, no desesperes. Tal vez estés
echando raíces.
Valores
que transmite este cuento oriental:
Este precioso cuento japonés es como una fábula, que
nos ayuda a trabajar todos estos valores esenciales:
– El valor del esfuerzo
– La perseverancia.
– El valor de la paciencia.
– La humildad.
Las
fantásticas reflexiones que nos deja el cuento del helecho y el bambú:
Este cuento japonés
o fábula oriental es fantástico para leer y releer en momentos en los que
sintamos que la vida no nos sonríe. A veces queremos que las cosas
sucedan al momento, y no somos capaces de entender que algunas
veces se exige cierto proceso que
nos llevará tiempo.
Con este
cuento podemos sacar todas estas fantásticas reflexiones:
– Las cosas no siempre llegan cuando queremos: Uno de
nuestros mayores problemas es la falta de paciencia. La mayoría
de las veces queremos recoger los frutos de nuestro trabajo en el momento, porque,
además, lo necesitamos. Pero no todo lo que hacemos siguen un mismo camino.
Algunas veces necesitamos darle más tiempo. Y aprender a esperar sin
desesperar.
– Tal vez estés fortaleciendo las raíces: Ya lo dijo el
sabio al finalizar con la fábula de sus dos plantas… Algunas necesitan crecer
rápido porque esa su misión, pero otras que deben después crecer mucho más,
precisan dedicar más tiempo a fortalecer sus raíces. En
este caso, el protagonista de esta historia estaba haciendo cambios en su
negocio y no veía resultados. Se desesperaba y entristecía, pero tal vez
estuviera, sin darse cuenta, fortaleciendo los cimientos de un negocio que, si
era capaz de esperar con paciencia, daría unos frutos maravillosos.
– Todo lo que sucede en la vida, lo bueno y lo malo, sirve para
algo: Cuesta pensar que las cosas malas que nos suceden puedan
tener algún significado positivo. ¿Qué tiene de positivo perder un trabajo? Tal
vez sea que el siguiente trabajo que encuentres sea mucho mejor. Todo tiene un
por qué, aunque en el momento de la tristeza no seamos capaces de verlo.
– Si perseveras, verás crecer el bambú: El sabio de esta
historia podía haberse dado por vencido. Tuvo que esperar muchos años para ver
crecer a su bambú. Pero no lo dejó, y decidió perseverar, seguir
cuidando las semillas de su futuro bambú, y nunca perdió la esperanza y la fe
en su planta. Al final, quien persevera y cree, lo consigue.
