REPÚBLICA BOLIVARIANA
DE VENEZUELA
MARACAY-ARAGUA
U.E.P. C.E.D.I
AÑO ESCOLAR:
2019-2020
ORIENTACIÓN Y
CONVIVENCIA
PROFESORA: YURY
JIMENEZ
LAPSO: III
Esta semana y la anterior he cargado
lecturas y cuentos sobres los Valores que he seleccionado de la Web, con el fin
de que los disfrutes y analices la situación descrita en cada uno de ellos.
Para el día lunes 01 de junio de 2020, entregarás un juego didáctico realizado
con material de provecho, que tenga como finalidad reforzar los valores. Puedes
tomar ideas de la Web y adaptarlas a lo que se te pide.
Aspectos a
desarrollar y evaluar.
- Debe tener una
presentación.
- Instrucciones de
como jugar el juego (deben ser claras).
- Nombre del Juego
Creado por ti.
- Debe ser diseñado para cuatro participantes.
- Se deben reflejar claramente los valores que quieres resaltar.
- Deben tomar varias fotos donde se vea refleja el objetivo del juego.
- Señalar para que edades fue realizado el juego.
A continuación se
presentan dos cuentos cortos que fomentan los valores y la unión familiar. Y al
final se les dan unas serie de sugerencias y recomendaciones a tener en cuenta
en todas las materias con el fin de obtener mejores resultados académicos.
El nacimiento de las tortugas
Amanda estaba emocionadísima. Habían
tenido que esperar muchos días, pero por fin, aquella noche nacerían las
tortuguitas en la playa ¡y su papá le iba a llevar a verlas!
Se levantaron cuando aún era de noche, tomaron las linternas, y fueron a la playa con mucho cuidado. Su padre le había hecho prometer que respetaría a las tortugas bebé, y que no haría ruido y obedecería al momento, y ella estaba dispuesta casi a cumplir cualquier cosa con tal de poder ver cómo nacían las tortugas. No sabía muy bien cómo sería aquello, pero había oido a su hermano mayor, que las tortugas nacían en la playa a pocos metros del agua, y luego corrían hacia el mar; y todo eso le pareció muy emocionante.
Se levantaron cuando aún era de noche, tomaron las linternas, y fueron a la playa con mucho cuidado. Su padre le había hecho prometer que respetaría a las tortugas bebé, y que no haría ruido y obedecería al momento, y ella estaba dispuesta casi a cumplir cualquier cosa con tal de poder ver cómo nacían las tortugas. No sabía muy bien cómo sería aquello, pero había oido a su hermano mayor, que las tortugas nacían en la playa a pocos metros del agua, y luego corrían hacia el mar; y todo eso le pareció muy emocionante.
Agazapados y sin hacer ruido, sólo con la pequeña luz de una linterna muy suave, estuvieron esperando. Amanda miraba a todas partes, esperando ver a la tortuga mamá, y casi se pierde la aparición de la primera tortuguita. ¡Era tan chiquitina! Se movía muy torpemente, se notaba que era un bebé, pero sin esperar ni a sus hermanos ni a la tortuga mamá comenzó a correr hacia el mar. Enseguida aparecieron más y más tortuguitas, y todas comenzaron a correr hacia la orilla.
Ellos seguían escondidos y quietos, observando el bello espectáculo de aquella carrera loca. Pero enseguida ocurrió algo que a Amanda le pareció horrible: llegaron algunas gaviotas y otras aves, y comenzaron a comerse algunas de las tortuguitas. Amanda seguía buscando por todas partes para ver si aparecía el papá tortuga y les daba una buena zurra a aquellos pajarracos, pero no apareció por ningún sitio. La niña siguió observando todo con una lagrimita en los ojos, y cuando por fin las primeras tortuguitas llegaron al agua y se pusieron a salvo de los pájaros, dió un gritito de alegría. Aunque los pajaros comieron bastantes tortuguitas, finalmente otras muchas consiguieron llegar a la orilla, lo que hizo muy feliz a Amanda.
Cuando volvían a casa, su papá, que había visto la lagrimita de Amanda, le explicó que las tortugas nacían así; mamá tortuga ponía muchos huevos, escondiéndolos en la arena, y luego se marchaba; y cuando nacían las tortuguitas debían tratar de llegar a la orilla por sus propios medios. Por eso nacían tantas, porque muchas se las comían otros animales, y no sólo en la arena, sino también en el agua. Y le explicó que las pocas que conseguían ser mayores, luego vivían muchísimos años.
El pequeño jardín junto a la escalera
La
escuela de Elena era un lugar especial. Todos disfrutaban aprendiendo y jugando
con Elisa, su encantadora maestra. Pero un día la señorita Elisa se
puso muy enferma, y Elena fue a verla con sus papás al hospital. Era un
edificio triste y gris, y Elena encontró a su maestra igual de triste. Pensó
que podría alegrarla con unas flores, pero no tenía dinero para comprarlas.
Entonces
Elena recordó lo que habían aprendido sobre las plantas, y buscó un trocito de tierra. Lo
encontró en la escuela, junto a la escalera, en la esquina donde solían
buscar escarabajos. Y allí removió la tierra y la preparó. Luego su mamá le
entregó unas semillas, y Elena las plantó en unos hoyos que había hecho.
Después volvió a tapar las semillas, y regó la tierra con agua.
El resto
fue esperar. Sabía que solo tenía que ser paciente, y seguir
regando las semillas cada día al entrar y salir de la escuela.
Semanas después empezaron a salir de la tierra unas plantitas verdes. Al principio eran enanas, pero luego crecieron hasta hacerse enormes. De ellas nacieron muchas flores, y cada día Elena escogía una para llevársela a su maestra enferma.
Semanas después empezaron a salir de la tierra unas plantitas verdes. Al principio eran enanas, pero luego crecieron hasta hacerse enormes. De ellas nacieron muchas flores, y cada día Elena escogía una para llevársela a su maestra enferma.
Las
flores llevaron esperanza y alegría a la señorita Elisa. Esta se recuperó de su
enfermedad y pudo volver a la escuela. Allí encontró, junto a la escalera, el
pequeño jardín que había plantado Elena. Le gustó tanto, que desde entonces
cuidaron juntas el jardín. Y cada vez que faltaba un niño a la escuela por
estar enfermo, tomaban una flor para llevársela y alegrarle el día.
RECOMENDACIONES Y SUGERENCIAS
1.- Organización: debemos organizar nuestro tiempo y
espacio para cumplir a cabalidad con nuestra responsabilidad. Dentro de esta
organización, podemos mencionar, por ejemplo, el enviar las tareas o
evaluaciones un día antes o comenzar a enviarlas desde la mañana de la fecha
pautada. Esto para evitar el inconveniente (recurrente) de las fallas de
internet. En el caso de tener varios, inconvenientes para enviar el correo,
debe dejar por el departamento de evaluación la constancia de dicho problema,
antes o el mismo día de la entrega. Así evitará las sanciones por entregar a
destiempo, estas sanciones podrían ser por ejemplo, puntos menos por
puntualidad, responsabilidad, etc.
2.- Coloque en un lugar a simple vista, (el espejo de
la peinadora, a un lado de la pantalla de la computadora, en la puerta de la
nevera, etc.), el horario (de contingencia), que le fue entregado a principios
de este tercer lapso. Esto le permitirá recordar qué clase le toca para accesar
al blog del colegio y recibir la información de manera oportuna. Ya que, cada
día se cuelgan nuevas actividades de cada materia. Las actividades pasadas
estarán en una carpeta denominada ACTIVIDADES ANTERIORES. Solo se mantendrán a
la vista aquellas que sean más recientes.
3.- Es importante que verifique antes de enviar, la
posición y nitidez de las fotos con la clase, tarea o evaluación, de cada
materia ya que en algunas ocasiones no se pueden leer.